Inicio
el rancho.jpg
Beatificación PDF Print E-mail
Escrito por Hermandad   

 

La Beatificación de Juan Pablo II nos depara la ocasión para recordar sus mensajes cuando vino de visita a España, mensajes que siguen teniendo actualidad.

Sí, ha sido ocasión y motivo para que muchas personas recuerden su figura, su buen hacer, su caminar. A mi me llevó por otros caminos; pensé que seria bueno el hacer presente su mensaje cuando visitó a España. No sé si podré resumir todo su mensaje en un artículo o quedará materia para otro.

En primer lugar hizo una llamada a la fidelidad y a la esperanza, dos palabras dignas de consideración en la situación actual. Exaltó de una manera especial a una mujer, excepcional, prototipo de la mujer española: Santa Teresa de Jesús.

Fueron muchos sus discursos e igualmente sus destinatarios. Así dirigiéndose a las familias el dos de noviembre en Madrid: Pero hay otro aspecto, aún más grave y fundamental, que se refiere al amor conyugal como fuente de la vida: hablo del respeto absoluto a la vida humana, que ninguna persona o institución, privada o pública, puede ignorar. Por ello, quien negara la defensa a la persona humana más inocente y débil, a la persona humana ya concebida, aunque todavía no nacida, cometería una gravísima violación del orden moral. Nunca se puede legitimar la muerte de un inocente. Se minaría el mismo fundamento de la sociedad.

¿Qué sentido tendría hablar de la dignidad del hombre, de sus derechos fundamentales, si no se protege a un inocente o se llega incluso a facilitar los medios o servicios, privados o públicos para destruir vidas humanas indefensas? ¡Queridos esposos! Cristo os ha confiado a su Espíritu para que no olvidéis sus palabras. En este sentido sus palabras son muy serias: ¡Ay de aquel que escandalice a uno de estos pequeñuelos!

Estas palabras vienen a despertarnos de nuestra indiferencia y ante la presión de los que mandan: No hay lugar a dudas de que, en el ámbito de la educación, a la autoridad pública le competen derechos y deberes, en cuanto debe servir al bien común. Ella, sin embargo, no puede sustituirse a los padres, ya que su cometido es el de ayudarles, para que puedan cumplir su deber-derecho de educar a los propios hijos de acuerdo con sus convicciones morales y religiosas.

Concretamente, el derecho de los padres a la educación religiosa de sus hijos debe ser particularmente garantizado. En efecto, por una parte, la educación religiosa es el cumplimiento y el fundamento de toda educación que tiene por objeto- como dice también vuestra Constitución- el pleno desarrollo de la personalidad humana.

Hay una afirmación que se debe tener muy presente y recordarla cada día. ¡Hay tantos falsos profetas! “El evangelio es definitivo y no pasa. Sus criterios son para siempre. No podéis hacer “relecturas” del Evangelio según los tiempos, conforme a lo que el mundo pide. Al contrario, es preciso leer los signos de los tiempos y los problemas del mundo de hoy, a la luz indefectible del Evangelio.”

Decía al inicio que era prolijo su mensaje al pueblo español, pero al dirigirme a unos devotos de la Virgen es justo y necesario al menos dedicarle a Ella las últimas frases: “Mantened siempre, finalmente, una tierna devoción a la Santa Madre de Dios. Vuestra piedad para con ella debe conservar la sencillez de los primeros momentos. Que la Madre de Jesús, que también es nuestra Madre, modelo de entrega al Señor y a su misión, os acompañe, os haga dulce la cruz y os otorgue, en cualquier circunstancia de vuestra vida, esa alegría y paz inalterable, que solo el Señor puede dar.

Revista "elrosario" número 12

Last Updated on Viernes, 30 Septiembre 2011 08:22
 

Estadísticas

Content View Hits : 564226

Suscríbete gratis


Indícanos tu correo electrónico:

Gracias a FeedBurner



Powered by Joomla!. Designed by: Joomla Template, web hosting. Valid XHTML and CSS.